{"id":166,"date":"2011-08-09T18:58:21","date_gmt":"2011-08-09T18:58:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eco.unc.edu.ar\/cirugia\/?p=166"},"modified":"2011-08-09T18:58:21","modified_gmt":"2011-08-09T18:58:21","slug":"quistes-y-tumores-del-higado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.unc.edu.ar\/cirugia\/2011\/08\/09\/quistes-y-tumores-del-higado\/","title":{"rendered":"QUISTES Y TUMORES DEL H\u00cdGADO"},"content":{"rendered":"<p><strong>Quistes no parasitarios<\/strong><br \/>\nEstas lesiones pueden ser simples, m\u00faltiples, difusas, localizadas, uniloculares o multiloculares.<br \/>\nEntre ellas se incluyen:<\/p>\n<ol>\n<li>quistes sangu\u00edneos y degenerativos<\/li>\n<li>quistes dermoides<\/li>\n<li>quistes linf\u00e1ticos<\/li>\n<li>quistes endoteliales<\/li>\n<li>quistes de retenci\u00f3n que pueden ser: de retenci\u00f3n solitaria o de retenci\u00f3n m\u00faltiple (enfermedad c\u00edstica)<\/li>\n<li>quistes proliferativos (cistadenomas).<\/li>\n<\/ol>\n<p>La enfermedad qu\u00edstica y los quistes solitarios no parasitarios que producen manifestaciones cl\u00ednicas son m\u00e1s frecuentes en el cuarto, quinto y sexto decenios de la vida, a una edad promedio de 52 a\u00f1os.<br \/>\nLa enfermedad hep\u00e1tica poliqu\u00edstica tambi\u00e9n es m\u00e1s com\u00fan en la mujer.<br \/>\nANATOMIA PATOLOGICA Los quistes solitarios no parasitarios suelen localizarse en el l\u00f3bulo hep\u00e1tico derecho. Tienen un contenido transparente y acuoso y es caracter\u00edstico que la presi\u00f3n interna sea baja en comparaci\u00f3n con la de los quistes parasitarios. En ocasiones, el l\u00edquido es de color pardo amarillento, lo cual indica necrosis del par\u00e9nquima adyacente.<br \/>\nLa enfermedad poliqu\u00edstica del h\u00edgado tiene un aspecto en panal de abeja con m\u00faltiples cavidades y las lesiones suelen distribuirse en todo el h\u00edgado, pero a veces un solo l\u00f3bulo es el afectado, con mayor frecuencia el derecho.<br \/>\nLa enfermedad poliqu\u00edstica del h\u00edgado a menudo se asocia con quistes en otros \u00f3rganos; ej., ri\u00f1ones poliqu\u00edsticos (51,6 %). A la inversa, la frecuencia de quistes hep\u00e1ticos en pacientes con enfermedad renal poliqu\u00edstica var\u00eda entre 19 y 34 %.<br \/>\nSe considera al h\u00edgado poliqu\u00edstico como causa rara de hipertensi\u00f3n portal y tambi\u00e9n se le asocia con atrofia de las v\u00edas biliares, colangitis y hemangiomas.<br \/>\nLos quistes traum\u00e1ticos suelen ser \u00fanicos, est\u00e1n llenos de bilis y no tienen un revestimiento epitelial.<br \/>\nLos cistoadenomas son lisos, encapsulados y lobulares y contienen material mucoide. Est\u00e1n revestidos por un epitelio columnar proliferativo.<br \/>\nMANIFESTACIONES CLINICAS. Tanto las lesiones solitarias como las poliqu\u00edsticas crecen con lentitud y son relativamente asintom\u00e1ticas.<br \/>\nUna masa indolora en el cuadrante superior derecho es la molestia m\u00e1s frecuente y cuando ocurren s\u00edntomas por lo general guardan relaci\u00f3n con la presi\u00f3n ejercida sobre v\u00edsceras adyacentes.<br \/>\nEl dolor abdominal agudo acompa\u00f1a a las complicaciones de hemorragia intraqu\u00edstica o rotura intraperitoneal. La exploraci\u00f3n f\u00edsica revela la masa y pueden palparse los ri\u00f1ones.<br \/>\nLas pruebas de funcionamiento hep\u00e1tico son de poca utilidad diagn\u00f3stica. Se han utilizado la gammagrafia, TAC, ultrasonograf\u00eda y la arteriografia para definir la posici\u00f3n intrahep\u00e1tica de la masa; y la peritoneoscopia confirma el diagn\u00f3stico.<br \/>\nTRATAMIENTO. Con las excepciones de rotura, torsi\u00f3n y hemorragia intracistica, el tratamiento es electivo. Los quistes no parasitarios asintom\u00e1ticos se tratan por medios quir\u00fargicos o mediante drenaje percut\u00e1neo. Si hay una indicaci\u00f3n para la intervenci\u00f3n<br \/>\nquir\u00fargica, el tratamiento apropiado es la extirpaci\u00f3n completa de los mismos.<br \/>\nCuando el contenido del quiste es est\u00e9ril y no contiene bilis, su decapsulaci\u00f3n y el establecimiento de una comunicaci\u00f3n libre con la cavidad peritoneal es un procedimiento satisfactorio. El contenido purulento obliga al drenaje externo o la marsupializaci\u00f3n.<br \/>\nEn los pacientes con enfermedad poliqu\u00edstica del h\u00edgado y afecci\u00f3n renal grave est\u00e1 contraindicada la escisi\u00f3n de los quistes hep\u00e1ticos.<br \/>\nCuando el sujeto se encuentra en buen estado de salud y sus s\u00edntomas guardan relaci\u00f3n con el efecto de masa, est\u00e1 justificada incluso la escisi\u00f3n parcial.<br \/>\nPRONOSTICO. El pron\u00f3stico de la enfermedad poliqu\u00edstica es b\u00e1sicamente el que conlleva la enfermedad renal. Son raras la insuficiencia hep\u00e1tica, ictericia y las manifestaciones de hipertensi\u00f3n portal.<\/p>\n<p><strong>TUMORES BENIGNOS<\/strong><br \/>\nHAMARTOMA. Los hamartomas constan de tejidos normalmente presentes en el \u00f3rgano pero con una disposici\u00f3n desordenada. Las lesiones var\u00edan desde peque\u00f1\u00edsimos n\u00f3dulos hasta grandes tumores y raras veces tienen importancia cl\u00ednica.<br \/>\nEn los ni\u00f1os, los grandes hamartomas parenquimatosos se han presentado como masas abdominales de crecimiento r\u00e1pido. Desde el punto de vista macrosc\u00f3pico, los tumores son firmes, nodulares, y localizados inmediatamente debajo de la superficie hep\u00e1tica, y pueden ser solitarios o m\u00faltiples. Casi siempre est\u00e1n bien encapsulados y con frecuencia son qu\u00edsticos. En los pacientes con lesiones de importancia cl\u00ednica, en general est\u00e1 indicada la escisi\u00f3n quir\u00fargica. Las lesiones situadas en partes profundas no se extirpan despu\u00e9s del diagn\u00f3stico histol\u00f3gico, ya que no crecen con rapidez y no experimentan transformaci\u00f3n maligna.<\/p>\n<p>ADENOMA. En el pasado, los adenomas hep\u00e1ticos eran extremadamente raros. En la actualidad, al parecer, son m\u00e1s comunes. Se notific\u00f3 una relaci\u00f3n entre la hemorragia intraperitoneal de estas lesiones y los anticonceptivos. Pero no se ha establecido la relaci\u00f3n entre adenoma y estr\u00f3genos, progesterona o una combinaci\u00f3n de estos.<br \/>\nSe presenta en hombres y mujeres que nunca han tomado medicamentos anticonceptivos. Sin embargo, casi todos los pacientes notificados han sido mujeres que reciben anticonceptivos orales.<br \/>\nSe ha documentado la regresi\u00f3n tras la suspensi\u00f3n de los medicamentos. Esto es cierto sobre todo en quienes presentan hemorragia intraperitoneal.<br \/>\nLa TAC por lo general demuestra la lesi\u00f3n, la cual en el angiograma es hipervascular.<br \/>\nLa resecci\u00f3n est\u00e1 indicada en tumores que sangran o aumentan de tama\u00f1o. Los sujetos con adenomas asintom\u00e1ticos deben observarse, suspenderles los anticonceptivos y se hace seguimiento de la lesi\u00f3n mediante tomogramas peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p>HIPERPLASIA NODULAR FOCAL (HNF). No se ha demostrado una correlaci\u00f3n estad\u00edsticamente significativa entre los anticonceptivos orales y la HNF.<br \/>\nLa lesi\u00f3n representa una respuesta a la agresi\u00f3n a las c\u00e9lulas hep\u00e1ticas.<br \/>\nLos tumores por lo general son solitarios y a menudo se encuentran cerca del borde libre del h\u00edgado. Son de color cobrizo, casi siempre sin una c\u00e1psula y tienen una cicatriz estrellada central.<br \/>\nLa mayor parte de las HNF no producen s\u00edntomas y raras veces se rompen. El diagn\u00f3stico se establece mediante la demostraci\u00f3n angiogr\u00e1fica de una lesi\u00f3n estrellada. La resecci\u00f3n solo est\u00e1 indicada cuando los s\u00edntomas guardan relaci\u00f3n con el tumor.<\/p>\n<p>HEMANGIOMA. El hemangioma es el n\u00f3dulo hep\u00e1tico m\u00e1s com\u00fan y el h\u00edgado es el \u00f3rgano interno al que con mayor frecuencia afecta.<br \/>\nEl tumor es cinco veces m\u00e1s com\u00fan en la mujer que en el hombre.<br \/>\nNo experimentan degeneraci\u00f3n maligna, pero deben distinguirse de un hemangioendotelioma o una hemangiomatosis difusa. Esta \u00faltima consiste en lesiones multic\u00e9ntricas y difusas que se acompa\u00f1an de afecci\u00f3n vascular de la piel y se presentan en ni\u00f1os con manifestaciones cl\u00ednicas en la primera semana de vida.<br \/>\nA veces es evidente una masa. El dolor guarda relaci\u00f3n con las lesiones grandes. La mayor\u00eda de los pacientes se mantienen asintom\u00e1ticos. Muy pocas veces se llega a escuchar un soplo. La principal complicaci\u00f3n es la rotura con hemorragia intra-peritoneal, que es m\u00e1s frecuente en los ni\u00f1os y en mujeres gestantes. Los grandes tumores en los lactantes se asocian con insuficiencia cardiaca de alto gasto.<br \/>\nLa arteriograf\u00eda hep\u00e1tica selectiva es la t\u00e9cnica diagn\u00f3stica que proporciona mayor informaci\u00f3n. La ultrasonografia, la TAC y la resonancia magn\u00e9tica nuclear permiten definir un hemangioma intrahep\u00e1tico. La biopsia por punci\u00f3n percut\u00e1nea, con control radiogr\u00e1fico o laparosc\u00f3pico, es diagn\u00f3stica pero se asocia con la complicaci\u00f3n de hemorragia.<br \/>\nEn ocasiones con la adici\u00f3n de esteroides, la lesi\u00f3n experimenta regresi\u00f3n.<br \/>\nEn raros casos es necesaria la ligadura de la arteria hep\u00e1tica para tratar la insuficiencia cardiaca. En los adultos, no debe extirparse casi ning\u00fan hemangioma<br \/>\nhep\u00e1tico. Incluso en las lesiones grandes en las que se hizo seguimiento por periodos prolongados no se demostr\u00f3 alg\u00fan aumento notable en el tama\u00f1o o en las manifestaciones cl\u00ednicas.<br \/>\nLa posibilidad de su rotura es m\u00ednima y constituye una indicaci\u00f3n para su escisi\u00f3n. El dolor, el efecto de masa, el crecimiento significativo y la perforaci\u00f3n son<br \/>\nindicaciones para la escisi\u00f3n quir\u00fargica.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">TUMORES MALIGNOS<\/span><\/strong><\/p>\n<p>CARCINOMA PRIMARIO<br \/>\nFRECUENCIA. Esta enfermedad es muy com\u00fan entre los habitantes abor\u00edgenes de Africa y de ciertas partes de Asia. Las tasas en los estudios de necropsia en Estados Unidos promedian 0.27 %, en tanto que en Africa, son de 1.1 %, y los carcinomas hep\u00e1ticos representan 17 a 53% de todos los c\u00e1nceres.<br \/>\nEl carcinoma primario del h\u00edgado es m\u00e1s frecuente en los hombres. En el cauc\u00e1sico es raro antes de los 40 a\u00f1os de edad, en tanto que en los africanos e indonesios, el padecimiento afecta sobre todo a los j\u00f3venes, y por lo general se presenta antes de los 40 a\u00f1os de edad<br \/>\nSe encuentra una mayor frecuencia en los sujetos chinos aun despu\u00e9s que cambian de residencia.<br \/>\nEn los ni\u00f1os, la neoplasia suele aparecer antes de los dos a\u00f1os de edad y representa el carcinoma m\u00e1s com\u00fan en los primeros a\u00f1os de vida. El hepatoblastoma por lo general afecta a menores de dos a\u00f1os de edad. Esta lesi\u00f3n tambi\u00e9n se presenta en los adultos.<br \/>\nEl carcinoma fibrolamelar, una variante del carcinoma hepatocelular, tiende a<br \/>\nafectar a adolescentes y adultos j\u00f3venes.<br \/>\nETIOLOGIA. Se han implicado diversos factores etiol\u00f3gicos. Las aflatoxinas del hongo Aspergillus Flavus contaminan la dieta en las comunidades africanas y asi\u00e1ticas en las que es muy frecuente el carcinoma hepatocelular.<br \/>\nOtros factores son la escasa ingesti\u00f3n de prote\u00ednas y el kwashiorkor consiguiente. Casi cualquier otro tipo de cirrosis puede acompa\u00f1arse de carcinoma hep\u00e1tico, de manera que se observa una asociaci\u00f3n definida entre la cirrosis y el carcinoma primario en el ser humano. La cirrosis postnecr\u00f3tica es la variante que con mayor frecuencia precede al carcinoma hepatocelular; la cirrosis ocurre en 60 % de los casos. Los tumores malignos hep\u00e1ticos se presentan en 4.5 % de los cirr\u00f3ticos y esta tasa aumenta en los que tienen hemocromatosis.<br \/>\nSe ha considerado que la infestaci\u00f3n parasitaria con la duela hep\u00e1tica Clonorchis sinensis es un factor que interviene en el desarrollo del colangiocarcinoma, pero todav\u00eda<br \/>\nhay dudas al respecto. No hay mayor riesgo de carcinoma hep\u00e1tico tras la hepatitis infecciosa por virus A.<br \/>\nEn los ni\u00f1os, el tumor raras veces guarda relaci\u00f3n con la cirrosis.<br \/>\nANATOMIA PATOLOGICA. El carcinoma hepatocitico (hepatocelular) es el tipo m\u00e1s com\u00fan; las c\u00e9lulas tumorales semejan a la c\u00e9lula parenquimatosa. Al parecer el carcinoma de v\u00edas biliares (colangiocarcinoma) deriva del epitelio del conducto biliar.<br \/>\nEl hepatoblastoma representa una variante inmadura del carcinoma de c\u00e9lulas<br \/>\nhep\u00e1ticas.<br \/>\nEn el examen macrosc\u00f3pico cada uno de estos tipos se presenta como un gran n\u00f3dulo solitario, una nodularidad considerable o una afecci\u00f3n difusa de todo el \u00f3rgano<br \/>\nLos carcinomas hepatocelulares tienen una estructura trabecular y una manifestaci\u00f3n notable es su vascularidad. Estas lesiones a menudo invaden ramas de la vena porta y a veces las hep\u00e1ticas.<br \/>\nLos tumores hep\u00e1ticos se diseminan por cuatro mecanismos:<br \/>\n1. El crecimiento centr\u00edfugo, implica expansi\u00f3n nodular que da lugar a la compresi\u00f3n del tejido hep\u00e1tico contiguo.<br \/>\n2. La diseminaci\u00f3n parasinusoidal alude a la invasi\u00f3n tumoral hacia el par\u00e9nquima circundante, ya sea a trav\u00e9s de los espacios parasinusoidales o de los sinusoides mismos.<br \/>\n3. La diseminaci\u00f3n venosa es la extensi\u00f3n del tumor a partir de las peque\u00f1as ramas del sistema porta en forma retr\u00f3grada, hacia las ramas mas grandes y por \u00faltimo hacia la vena porta principal. La invasi\u00f3n de las tributarias de la vena hep\u00e1tica es menos com\u00fan pero puede extenderse hasta la vena cava inferior o la aur\u00edcula derecha.<br \/>\n4. Las met\u00e1stasis a distancia son el resultado de la invasi\u00f3n de los conductos linf\u00e1ticos y sistemas vasculares. Los sitios afectados con mayor frecuencia son los ganglios linf\u00e1ti-cos regionales y los pulmones.<br \/>\nOcurren met\u00e1stasis en 48 a 73% de los casos.<br \/>\nMANIFESTACIONES CLINICAS. La p\u00e9rdida de peso y la debilidad se presentan en 80 % de los casos, en tanto que el dolor abdominal ocurre en la mitad.<br \/>\nEl dolor suele ser vago y persistente, pero puede ser de inicio s\u00fabito y espectacular en pacientes con hemorragia intraperitoneal consecutiva a la rotura de un n\u00f3dulo necr\u00f3tico o erosi\u00f3n de un vaso sangu\u00edneo.<br \/>\nSon raras las v\u00e1rices sangrantes.<br \/>\nEl h\u00edgado casi siempre est\u00e1 aumentado de tama\u00f1o pero no siempre es doloroso. La esplenomegalia se encuentra en un tercio de los casos.<br \/>\nLa frecuencia de la ictericia var\u00eda de 20-58%.<br \/>\nLa ascitis se desarrolla en la mitad a tres cuartas partes de los pacientes.<br \/>\nUn aumento r\u00e1pido en los s\u00edntomas y los signos, en un paciente con cirrosis, es muy sugestivo de un carcinoma hep\u00e1tico superpuesto.<br \/>\nEn m\u00e1s de la mitad de los casos pedi\u00e1tricos la primera manifestaci\u00f3n es una masa abdominal. La hemihipertrofia y la precocidad sexual se presentan en uno que otro ni\u00f1o con hepatoblastoma.<br \/>\nESTUDIOS DIAGNOSTICOS. Las pruebas de funcionamiento hep\u00e1tico que m\u00e1s a menudo se alteran son la Bromosulfonftale\u00edna (BSP) y la fosfatasa alcalina. La concentraci\u00f3n de bilirrubina en el suero suele ser normal; la 5 nucleotidasa casi siempre est\u00e1 elevada.<br \/>\nLa demostraci\u00f3n de alfa-fetoprote\u00edna (AFP) en el suero mediante t\u00e9cnicas de inmunodifusi\u00f3n, inmunoelectroforesis e inmunoensayo es \u00fatil en el diagn\u00f3stico diferencial y en los estudios epidemiol\u00f3gicos. Esta prote\u00edna normalmente se encuentra en el feto.<\/p>\n<table width=\"100%\" border=\"1\" align=\"DEFAULT\">\n<tbody>\n<tr>\n<td align=\"left\" valign=\"top\">SINTOMAS Y SIGNOS AL MOMENTO DE LA HOSPITALIZACION EN EL CANCER EPITELIAL PRIMARIO EN ADULTOS:<br \/>\nMasa<br \/>\nDolor<br \/>\nP\u00e9rdida de peso<br \/>\nMalestar epig\u00e1strico<br \/>\nHemorragia intraperitoneal<br \/>\nHepatomegalia<br \/>\nFiebre<br \/>\nHallazgo incidental en la laparotom\u00eda por otra enfermedad<br \/>\nDiarrea<br \/>\nAnorexia<br \/>\nN\u00e1usea y v\u00f3mito<br \/>\nDebilidad, malestar<br \/>\nDiagn\u00f3stico err\u00f3neo de colecistitis<br \/>\nS\u00edntomas endocrinos<br \/>\nPrurito<br \/>\nIctericia<br \/>\nCalcificaci\u00f3n en las radiograf\u00edas<br \/>\nBiopsia por punci\u00f3n para enfermedad benigna<br \/>\nPruebas de funcionamiento hep\u00e1tico anormales<br \/>\nGammagraf\u00eda anormal<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><span>Modificado de: Foster J, Berman M: Solid Liver Tumors, Philadelphia, Saunders, 1977, vol XXII.<\/span><\/p>\n<p>Se observan pruebas de AFP positivas en casi 75% de los africanos pero s\u00f3lo en<br \/>\n30% de los pacientes estadounidenses y europeos. La resecci\u00f3n del tumor convierte la prueba en \u00bbnegativa\u00bb; la recurrencia se detecta por la reaparici\u00f3n de AFP en el suero.<br \/>\nSe ha utilizado la arteriograf\u00eda hep\u00e1tica selectiva para demostrar una imagen arterial en el tumor, que se caracteriza por estancamiento y aumento de la vascularidad. La gammagraf\u00eda tambi\u00e9n ayuda a identificar las masas en el h\u00edgado, pero la TAC y la<br \/>\nresonancia magn\u00e9tica nuclear son m\u00e1s sensibles. La biopsia por punci\u00f3n percut\u00e1nea permite establecer un diagn\u00f3stico definitivo. La ultrasonograf\u00eda es de particular utilidad para diferenciar al tumor qu\u00edstico del s\u00f3lido. La ultrasonograf\u00eda transoperatoria ha constituido un refinamiento quir\u00fargico importante y ha permitido resecciones m\u00e1s limitadas.<br \/>\nTRATAMIENTO. El \u00fanico tratamiento curativo es la escisi\u00f3n quir\u00fargica. En la mayor parte de los casos esto implica una lobectom\u00eda, pero a medida que se ha conocido m\u00e1s la anatom\u00eda segmentaria, cada vez son m\u00e1s frecuentes las resecciones \u00bbanat\u00f3micas\u00bb de menor magnitud. La cirrosis es un riesgo para una resecci\u00f3n mayor en virtud de la elevada vascularidad, aumento en la morbilidad y la imposibilidad de regeneraci\u00f3n del h\u00edgado cirr\u00f3tico.<br \/>\nNi la radioterapia ni la quimioterapia son curativas, pero la combinaci\u00f3n de estas modalidades terap\u00e9uticas en los ni\u00f1os con hepatoblastoma ha hecho que lesiones no resecables se puedan extirpar y, en algunos casos, se ha logrado la curaci\u00f3n. La infusi\u00f3n<br \/>\narterial directa de agentes quimioter\u00e1picos ha logrado una reducci\u00f3n en el tama\u00f1o del tumor y un aumento en la sobrevida en casi 25% de los casos.<br \/>\nPRONOSTICO. El pron\u00f3stico en los pacientes con carcinoma primario hep\u00e1tico no tratados es muy desfavorable y la duraci\u00f3n de la enfermedad raras veces es de m\u00e1s de cuatro meses a partir del tiempo de inicio de los s\u00edntomas. Los enfermos fallecen por caquexia, insuficiencia hep\u00e1tica, secuelas de trombosis de la vena porta, hemorragia intraperitoneal y met\u00e1stasis. En los ni\u00f1os menores de dos a\u00f1os de edad con hepato-blastoma, el pron\u00f3stico con una terap\u00e9utica apropiada mejora. En los adultos, se han notificado tasas de sobrevida a cinco y a l0 a\u00f1os, despu\u00e9s de la ablaci\u00f3n quir\u00fargica del tumor, de 36 y 33 %, respectivamente.<\/p>\n<p><strong>Otras neoplasias primarias<\/strong><br \/>\nLas tres principales lesiones son sarcoma, mesenquimoma y hemangioendotelioma infantil. Todas las lesiones mesenquimatosas hep\u00e1ticas se consideran malignas.<br \/>\nEl angiosarcoma es el sarcoma primario m\u00e1s com\u00fan del h\u00edgado. Hay quienes consideran como factores etiol\u00f3gicos la exposici\u00f3n al cloruro de vinilo y la inyecci\u00f3n<br \/>\nde torotrast.<br \/>\nEl angiosarcoma se caracteriza por enfermedad breve, ictericia y coma que progresa con rapidez a la muerte.<br \/>\nLos hemangioendoteliomas infantiles se presentan en ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os de edad y se asocian con lesiones cut\u00e1neas e insuficiencia cardiaca consecutiva a f\u00edstulas arteriovenosas dentro del tumor. Aunque casi todas estas lesiones pedi\u00e1tricas son mortales, se ha registrado una regresi\u00f3n espont\u00e1nea y buenos resultados con la hepatectom\u00eda parcial.<\/p>\n<p><strong>Neoplasias metast\u00e1sicas<\/strong><br \/>\nEstas representan el tumor maligno m\u00e1s com\u00fan del h\u00edgado. La proporci\u00f3n relativa de neoplasias primarias a secundarias se calcula en 1:20.<br \/>\nEl h\u00edgado, despu\u00e9s de los ganglios linf\u00e1ticos regionales, es el segundo sitio m\u00e1s frecuente de met\u00e1stasis de tumores, y 25 &#8211; 50% de quienes fallecen por c\u00e1ncer han resultado con met\u00e1stasis hep\u00e1ticas. Cincuenta por ciento de los pacientes con tumores gastrointestinales tienen met\u00e1stasis hep\u00e1ticas en la necropsia.<br \/>\nLas neoplasias metast\u00e1sicas llegan al h\u00edgado a trav\u00e9s de cuatro v\u00edas: 1) vena porta, 2) diseminaci\u00f3n linf\u00e1tica, 3) sistema arterial hep\u00e1tico y 4) diseminaci\u00f3n directa.<\/p>\n<p>Las met\u00e1stasis se presentan en el h\u00edgado en tiempos variables con respecto a las lesiones primarias: 1) son evidentes las met\u00e1stasis r\u00e1pidas cuando no se sospecha la lesi\u00f3n primaria (carcinoide del ileon). 2) Ocurren met\u00e1stasis sincr\u00f3nicas cuando se detecta neoplasia hep\u00e1tica al mismo tiempo que la lesi\u00f3n primaria. 3) Las met\u00e1stasis<br \/>\nmetacr\u00f3nicas son aquellas en las que la aparici\u00f3n del tumor se demora tras la extirpaci\u00f3n satisfactoria de un tumor primario (melanoma ocular, colon).<br \/>\nMANIFESTACIONES CLINICAS. Los s\u00edntomas atribuidos al h\u00edgado se presentan en 67% de los pacientes con met\u00e1stasis demostradas e incluyen dolor hep\u00e1tico, ascitis con ictericia, anorexia y p\u00e9rdida de peso. En el examen, es evidente la nodularidad hep\u00e1tica en la mitad de los casos y en 10% se escucha un frote de fricci\u00f3n. En aproximadamente un cuarto a un tercio de los sujetos ocurre ictericia, ascitis y los signos de hipertensi\u00f3n portal. En los tumores carcinoides, las met\u00e1stasis hep\u00e1ticas tienen primordial importancia en la patog\u00e9nesis del s\u00edndrome ruborizante.<br \/>\nESTUDIOS DIAGNOSTICOS. Las concentraciones de fosfatasa alcalina se encuentran elevadas en m\u00e1s de 80% de los casos. La TGOS est\u00e1 elevada en alrededor de dos tercios, pero la determinaci\u00f3n de alfa-fetoprote\u00edna en el suero es negativa. El ant\u00edgeno carcinoembrionario constituye un marcador para el carcinoma col\u00f3nico metast\u00e1tico.<br \/>\nLa combinaci\u00f3n de TAC, resonancia magn\u00e9tica nuclear y angiograf\u00eda es lo que mejor define la presencia, la localizaci\u00f3n y si son operables las lesiones. La ultrasono-graf\u00eda transoperatoria ha ayudado a definir las lesiones resecables.<br \/>\nTRATAMIENTO. El tratamiento quir\u00fargico de las met\u00e1stasis hep\u00e1ticas s\u00f3lo debe considerarse cuando: 1) se logra o se prev\u00e9 el control del tumor primario, 2) no hay met\u00e1stasis sist\u00e9micas o intraabdominales, 3) el estado del paciente tolerar\u00e1 el procedimiento quir\u00fargico mayor y 4) la magnitud de la afecci\u00f3n hep\u00e1tica es tal que es factible la resecci\u00f3n y la extirpaci\u00f3n total de las met\u00e1stasis. La resecci\u00f3n de segmentos hep\u00e1ticos que contienen met\u00e1stasis ha logrado tasas de sobrevida a largo plazo aceptables sin recurrencia en pacientes con c\u00e1nceres primarios en el colon y el recto y en los que tienen tumor de Wilms.<br \/>\nLas met\u00e1stasis que se encuentran durante una resecci\u00f3n del colon deben extirparse en ese momento, si es factible hacerlo sin que se pierda mucha sangre. Sin<br \/>\nembargo, si resulta necesaria una resecci\u00f3n hep\u00e1tica mayor, la operaci\u00f3n se post-pone algunos meses y antes de efectuarla se lleva a cabo TAC y angiograf\u00eda para valorar si son resecables.<br \/>\nEn servicios muy especializados se obtuvo una tasa de sobrevida a cinco a\u00f1os de casi 40 % en pacientes que hab\u00edan sido sometidos a escisi\u00f3n local de met\u00e1stasis hep\u00e1ti-cas peque\u00f1as provenientes de c\u00e1ncer colorrectal.<br \/>\nLas medidas quir\u00fargicas paliativas est\u00e1n indicadas en quienes aquejan dolor intenso asociado con neoplasias hep\u00e1ticas y para la escisi\u00f3n de met\u00e1stasis en caso de s\u00edndrome ruborizante del tumor carcinoide.<br \/>\nLa resecci\u00f3n de la porci\u00f3n principal de las met\u00e1stasis hep\u00e1ticas (procedimiento de reducci\u00f3n del tumor), ha dado lugar a mejor\u00eda sintom\u00e1tica significativa y reducci\u00f3n de las concentraciones del \u00e1cido hidroxiindolac\u00e9tico (5-HIAA) a lo normal. Estos cambios subjetivos y objetivos han persistido por varios a\u00f1os.<br \/>\nLa ligadura de arterias y la embolizaci\u00f3n con control radiogr\u00e1fico han logrado resultados similares.<br \/>\nCon la infusi\u00f3n arterial hep\u00e1tica de Floxuridina (FUDR) y mitomicina C se obtiene mejor\u00eda sintom\u00e1tica y datos objetivos de reducci\u00f3n del tama\u00f1o de las met\u00e1stasis hep\u00e1ticas de carcinomas colorrectales. La infusi\u00f3n se lleva a cabo mediante la colocaci\u00f3n percut\u00e1nea del cat\u00e9ter. Ultimamente los pacientes han aceptado una bomba<br \/>\nrecargable percut\u00e1nea; se implanta en el tejido subcut\u00e1neo y se adhiere a un cat\u00e9ter que se coloca en la arteria hep\u00e1tica mediante una operaci\u00f3n. Esto permite la infusi\u00f3n intra-arterial prolongada de agentes quimioter\u00e1picos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quistes no parasitarios Estas lesiones pueden ser simples, m\u00faltiples, difusas, localizadas, uniloculares o multiloculares. Entre ellas se incluyen: quistes sangu\u00edneos y degenerativos quistes dermoides quistes linf\u00e1ticos quistes endoteliales quistes de retenci\u00f3n que pueden ser: de retenci\u00f3n solitaria o de retenci\u00f3n m\u00faltiple (enfermedad c\u00edstica) quistes proliferativos (cistadenomas). 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