Archivos mensuales: septiembre 2011

Sloterdijk, Peter

Temperamentos filosóficos 


Sloterdijk, Peter, 1947-
Temperamentos filosóficos: de Platón a Foucault. Barcelona: Ediciones Siruela, 2010.

Solicitar por: I 1 B1227

Comentario

  «El título de la presente colección alude a la conocida sentencia de Fichte de que la filosofía que uno elige depende del tipo de persona que se es. Con ello quería decir que las almas serviles se deciden por un sistema naturalista que justifica su servilismo, mientras que las personas de mentalidad orgullosa se aferran a un sistema de libertad. Esta observación sigue siendo ahora tan verdadera como siempre. Espero haber mostrado con los breves estudios aquí reunidos que la escala de los temperamentos filosóficos va mucho más allá de la oposición entre tipos cobardes y orgullosos. Es tan extensa como el alma iluminada por el logos, cuyos límites, afirmaba Heráclito, resultan imposibles de alcanzar, por mucho que se la recorra.»

Peter Sloterdijk

Badiou, Alain

Condiciones


Badiou, Alain, 1937-
Condiciones. México : Siglo Veintiuno, 2005.

Solicitar por: I 1 B1228

Comentario

  Condiciones reúne textos posteriores a su libro fundamental, El ser y el acontecimiento, publicado en 1988.


  Aunque el origen de estos escritos sea a menudo de circunstancia, (coloquios, artículos, intervenciones…), su orden es perfectamente legible.


  Se parte de la filosofía “en si misma” y de una crítica explícita del tema de su “fin”. Se propone una definición de ella, a la vez nueva y sometida a la prueba de su origen (Platón) así como de su estado contemporáneo.


Siguen estudios ordenados según las cuatro grandes condiciones de la filosofía (de ahí el título general): filosofía y poesía, filosofía y matemáticas, filosofía y política, filosofía y amor.


  Esta recopilación no supone en absoluto el conocimiento de El ser y el acontecimiento. Quizá incluso pueda servirle de introducción, por el efecto de claridad concreta que posee. Entre los dos libros, el prefacio de François Wahl da todos los pasajes necesarios.

Castel, Robert

El ascenso de las incertidumbres 
Castel, Robert, 1933-
El ascenso de las incertidumbres : trabajo, protecciones, estatuto del individuo. Buenos Aires : Fondo de Cultura Económica, 2010.

Solicitar por: V 33 B1398

Comentario

  Nuestra vida se desenvuelve bajo el signo de lo incierto. Somos testigos de una transformación decisiva: asistimos al derrumbe progresivo de la sociedad salarial que treinta años atrás prometía la gradual reducción de las desigualdades. En estas páginas, Robert Castel evidencia cómo aquel compromiso social entre intereses divergentes, condición de posibilidad de la ciudadanía social, hoy es puesto en duda, lo que provoca que el conjunto de la estructura de la sociedad se conmueva y que la dinámica misma de la individuación moderna se vea alterada.
  En los capítulos que conforman El Ascenso de las Incertidumbres, Robert Castel retoma una serie de análisis elaborados desde 1995 que presentan las diferentes facetas de dicha transformación. Así, examina las consecuencias de la precarización de las relaciones de trabajo, la descolectivización y la ubicua exhortación a afianzar nuestro individualismo. ¿Qué sucederá ahora con quienes se ven arrastrados por estos cambios, sin llegar a dominarlos? ¿Cuál será el lugar del Estado social? ¿Qué tipo de protección social podrá garantizar cierta autonomía a la mayoría de la población?
  Es menos importante encontrar nombres para estos tiempos que comprender cómo se ha visto modificado el marco de producción e intercambio que caracterizó al capitalismo industrial de antaño. Deudora de su enorme trayectoria intelectual, esta obra le permite al autor volver sobre sus principales preocupaciones teóricas y ofrecer una mirada renovada. “El porvenir está abierto”, sostiene Robert Castel, sin claudicar ante el pesimismo que pueden suscitar las transformaciones presentes y arriesgándose a dar respuestas a los interrogantes sociales y vitales que la época plantea.

Gutiérrez, Edgardo

Cine y percepción de lo real

Gutiérrez, Edgardo
 Cine y percepción de lo real : estudios. – Buenos Aires : Los Cuarenta, 2010.

Solicitar por: IX 79 B6

 

Comentario
  El cine, a partir de su anacronización social, deviene pensamiento particular de lo particular. No se trata de que la filosofía salga en apoyo del cine, como si todavía hiciera falta justificar la seriedad de su existencia, sino de que el cine salga en apoyo de la filosofía. Es él el que le trazaría un camino posible a la filosofía contemporánea.
  Ese es, felizmente, el punto de vista de Gutiérrez a lo largo de este libro: el cine ha sido capaz de una operación a la que aspiró (y aspira) la filosofía contemporánea. Si el cine pudo pasar, en el curso del siglo XX, del plano como categoría espacial al plano como categoría temporal, ¿podría la filosofía hacer el mismo pasaje? De hecho, ese fue el pasaje que se propuso hacer buena parte de la filosofía contemporánea para salir del encierro del concepto. El concepto (se sabe) es siempre general y conoce de lo diferente lo que el sujeto sabe de antemano. De ese modo, le impone a lo otro lo que debe ser. Pero esa voluntad (o, mejor dicho, ese deseo) de trascender el concepto las distintas filosofías contemporáneas sólo lograron proponerlo al modo de un programa que ellas mismas no podían cumplir.
  Ninguna filosofía contemporánea logró hacer el pasaje de la percepción natural, centrada en el sujeto, a la percepción en sí (eso que se llamaba “primacía del objeto” en el léxico materialista iconoclasta, el de un materialismo “sin imágenes”) de la Dialéctica negativa de Adorno (un autor que se negó a concederle al cine la condición de arte, aunque ahora sabemos por sus biógrafos cuánto disfrutaba de las películas). El cine, al ser incapaz de negativizar sus materiales por medio de la abstracción o del silencio, fue aquella de las artes que en mejores condiciones estuvo para mostrarle a los filósofos cómo sería un modo de percepción no conceptual (sin que hiciera falta, para eso, amar el cine o saber de cine).

Comolli, Jean-Louis

Cine contra espectáculo


Comolli, Jean-Louis, 1941-
Cine contra espectáculo : seguido de Técnica e ideología (1971-1972). Buenos Aires : Manantial, 2010.

Solicitar por: IX 79 B9


Comentario

  La santa alianza del espectáculo y la mercancía es un hecho consumado. De un polo, de un trópico a otro, el capital ha encontrado el arma absoluta de su dominación: la mezcla de imágenes y sonidos. Jamás en la historia tantas máquinas habían dado a ver y escuchar a tantos hombres tantas imágenes y sonidos. La alienación revelada por Marx ya no es sólo lo que dora la pildora amarga de la miseria, el opio del pueblo; va más allá del servicio prestado al capital. Se sirve a sí misma. Los espectáculos, las imágenes y los sonidos nos ocupan con el objetivo de hacernos amar la alienación como tal. El espectáculo no se conforma con servir a la mercancía. Se ha convertido en la forma suprema de esta.

  Combatir contra esta dominación es librar un combate vital para salvar y mantener algo de la dimensión humana del hombre. Esta lucha debe empeñarse contra las formas mismas que el espectáculo pone en acción para dominar. Nos toca, espectadores, cineastas, deshacer punto por punto esa dominación, agujerearla de fueras de campo, astillarla de intervalos. ¿Cine contra espectáculo? íPero si es el cine el que, en su historia, ha construido un espectador capaz de ver y escuchar los límites del ver y el escuchar! Un espectador crítico.

  Esta dimensión crítica estaba en juego en los seis artículos aparecidos con el título de “Technique et idéologie” (“Técnica e ideología”) en los Cahiers du cinema (1971-1972). Se reeditan aquí, por primera vez desde esos años cruciales, en la segunda parte de la obra.


Dubet, François

Repensar la justicia social


Dubet, François, 1946-
Repensar la justicia social : contra el mito de la igualdad de oportunidades. Buenos Aires : Siglo Veintiuno, 2011.

Solicitar por: V 32 B1093

Comentario

  Hay quienes piensan que el mejor modo de trabajar por la justicia social es procurar la igualdad de posiciones, esto es, redistribuir la riqueza y asegurar a todos un piso aceptable de condiciones de vida y de acceso a la educación, los servicios y la seguridad. Y hay quienes piensan que lo importante es garantizar la igualdad de oportunidades, de manera que cada uno coseche logros de acuerdo con sus méritos, en el marco de una competencia equitativa. O se apuesta a un sistema solidario, en el que es central el papel del Estado, o se apuesta al libre juego de la iniciativa privada.

  Nadie podría estar en contra de estos modelos, ya que una sociedad democrática debería combinar la igualdad fundamental de todos sus miembros y las “justas inequidades” que surgen del esfuerzo y el talento personales. Sin embargo, los responsables de la acción política deben dar prioridad a uno u otro. De entrada, François Dubet alerta contra la trampa de la igualdad de oportunidades, que es hoy el discurso hegemónico. Aun cuando responda al deseo de movilidad de las personas, profundiza las desigualdades y puede conducir a la lucha de todos contra todos. En teoría, el hijo de un obrero tiene las mismas posibilidades de acceder a un puesto jerárquico que el hijo de un ejecutivo y, si fracasa en el intento, se atribuirá ese resultado a razones puramente individuales; en los hechos, entre las condiciones de vida de uno y otro la distancia es tan honda que se vuelve infranqueable.

  Decidido a instalar un debate serio, Dubet defiende el ?modelo de las posiciones?, porque atenúa las brechas entre los diferentes estratos sociales. Analizando el ámbito de la escuela, la situación de la mujer y las minorías, este brillante ensayista plantea la necesidad de una reconstrucción intelectual de la izquierda, que debe atreverse a traducir principios en programas y a interpelar a quienes se sienten ajenos a la cosa pública.

Arrighi, Giovanni

Movimientos antisistémicos


Arrighi, Giovanni
Movimientos antisistémicos. Madrid : Ediciones Akal, 1999.

Solicitar por: V 33 B1399


Comentario

  Hoy resulta esencial reconstruir la tendencia histórica de los movimientos colectivos (sociales y nacionales) que se han enfrentado al funcionamiento ciego de las estructuras de dominación y explotación del capitalismo, ya que, sin la potencia de aquéllos, éstas operan en el vacío de su propia reproducción paroxística. Esta reconstrucción debe identificar y analizar, los modelos de reflexión, acción y subversión del orden establecido que los diversos modelos sociales y nacionales han organizado y aplicado para transformar la realidad de nuestras sociedades. El arco histórico (1848, 1917, 1968, 1989) que constituye nuestro suelo de posibilidad epistemológica, intelectual, política y ética queda banalizado, en un extremo, por el estruendo de los “malditos días de junio2 de 1848 y, en el otro, por los actuales procesos de emerjencia subjetiva/ organizativa de la nueva composición de clase de la fuerza de trabajo colectiva que apuntan a la apropiación de la inmensa productividad social del trabajo y a la subordinación de la misma a un proyecto de construcción de una sociedad estructural e intrínsecamente más justa, contra la congelación de las formas de dominio que se nos ofrecen en la actualidad como horizonte irrebasable de experiencia histótrica y construcción política.

  Movimientos antisistémicos nos ofrece una reflexión condensada para acometer este trabajo de reconstrucción de las experiencias antisistémicas y antagonistas que han operado como líneas de potencia y desestructuración de las formas históricamente cristalizadas de dominio y definición de lo que serán las nuevas líneas de acción política y deconstrucción subversiva del orden existente. El análisis de los movimientos antisistémicos realizado en este libro nos obliga a pensar su reconstrucción histórica y su definición prospectiva en el doble eje espacio-temporal definido por el funcionamiento global de la economía mundo capitalista y por el proceso histórico integral de la historia del capitalismo.

Althusser, Louis

La filosofía como arma de la revolución


Althusser, Louis, 1918-1990.
La filosofía como arma de la revolución. México : Siglo Veintiuno, 2010.

Solicitar por: V 32 B1092

Comentario

  Los ensayos que hoy publicamos muestran la continuidad de un trabajo teórico empeñado en establecer las coordenadas fundamentales de la filosofía marxista, concebida como una “teoría de la producción de conocimientos”. Para Althusser dicha teoría está aún por elaborarse y las respuestas obtenidas hasta el presente son insatisfactorias. “La filosofía marxista fundada por Marx en el mismo acto de fundar su teoría de la historia, aún debe ser constituida” afirma . Sus escritos y los de sus colaboradores tienen el propósito de contribuir a elaborarla.
  Debido a ello, el fondo del análisis althusseriano es epistemológico y se manifiesta concretamente en una “relectura” de las obras teóricas fundamentales de Marx. A la lectura “literal” de esos textos, Althusser opone una lectura que denomina “symptomale” y que parte del reconocimiento del “texto” de Marx no como un “gran libro abierto”, donde todo está dicho de manera clara y definitiva y al que sólo basta glosar con una “lectura inocente”, sino como un discurso que inaugura una nueva problemática con conceptos todavía inadecuados.
  Aunque estamos, sin duda, frente a un pensamiento teórico en proceso de elaboración, ya podemos verificar los efectos positivos que ha provocado en el actual debate teórico marxista.

Le Breton, David

Cuerpo sensible


Le Breton, David, 1953-
Cuerpo sensible. Santiago de Chile : Ediciones / Metales Pesados, 2010.

Solicitar por: V 30 B808

Comentario

  La danza deshace cualquier identidad, rompiendo los criterios de reconocimiento de sí y de los otros. Es existencia pura, vida anterior al sentido, pero también profusión de significaciones. Exploración de posibilidades del cuerpo, acuerdos y desacuerdos de los gestos, desplazamiento de los movimientos, la danza devela el lugar y despliega el tiempo. La danza es la invención de un mundo inédito, apertura a lo imaginario, una fuga fuera de los imperativos de significación inmediata.
  Cada coreografía construye su propio relato, o se deja llevar por los movimientos de los intérpretes y construye su propia necesidad. El diálogo entre los espectadores y los intérpretes es íntimo, inasible, múltiple, nunca fijo en el tiempo. La danza se ofrece como una superficie de proyección. Diseña caminos de sentido fuera de toda rutina de pensamiento. Y, al mismo tiempo, fuerza a la reflexión. En la danza, el sentido no reside en la transparencia narrativa de los movimientos del cuerpo, se despliega siempre como un horizonte, no cesa de escapar a todo intento por capturarlo. Reinvención de los brazos, de las manos, de las piernas, del tronco, del ritmo, de los gestos, o de los movimientos, de los desplazamientos, pero también del espacio y del tiempo, de la desnudez, de la distancia con el otro, de la relación entre los individuos. Es el torbellino de una liberación respecto a toda atadura simbólica inmediata. La danza es un lenguaje en sí misma, y opera un discurso sobre el mundo al transformarlo.

Harris, Marvin

Bueno para comer


Harris, Marvin, 1927-2001.
Bueno para comer : enigmas de alimentación y cultura. Madrid: Alianza, 2011.

Solicitar por: V 30 B810

Comentario

  Si a lo largo y ancho del globo hay pueblos y culturas que detestan, incluso hasta el límite de la repugnancia, alimentos que para otros son perfectamente aceptables, la definición de lo BUENO PARA COMER no puede basarse sólo en la pura fisiología de la digestión, sino que debe contar también con las tradiciones gastronómicas de cada pueblo y su cultura alimentaria, Marvin Harris muestra cómo los alimentos preferidos (buenos para comer) son aquellos que presentan una relación de costes y beneficios prácticos más favorable que los alimentos evitados (malos para comer) y que la arbitrariedad de los hábitos alimentarios puede explicarse mediante elecciones relacionadas con la nutrición, con la ecología o con su mero coste.